La Praia do Forte de Cabo Frío está considerada como una de las más bonitas de Brasil. Su arena blanquísima y fina, el agua cristalina y las piscinas naturales que se forman a su alrededor son la atracción de miles de visitantes de todo el mundo.




Son muchos más los turistas brasileños que los extranjeros que llegan a este lugar, aunque cada vez se pueden ver más ingleses, americanos y, principalmente latinoamericanos, sobre todo chilenos y argentinos, estos últimos más por trabajo que por ocio.

Una de las habitaciones del Hotel Marlen en Cabo Frío. Foto: Virtudes Sánchez

Una de las habitaciones del Hotel Marlen en Cabo Frío. Foto: Virtudes Sánchez

 

Esta espectacular playa se encuentra en el paseo marítimo más cercano al centro de Cabo Frío, ciudad vecina de Búzios, en el centro de las tres localidades más turísticas de la Região dos Lagos del estado de Río de Janeiro. La zona es muy segura y está llena de bares, restaurantes y hoteles alrededor.

Yo me hospedé en el Hotel Marlen. Recuerdo que cuando le dije al taxista donde iba me dijo: «Você não é boba não» (No eres tonta, no). El lugar está a tres minutos de la arena, lo que te permite disfrutar del día sin preocuparte por taxis, autobuses o cualquier otro medio de transporte que puedas necesitar. Lo ideal es recorrer la playa de punta a punta y llegar al farol, subir las piedras y hacer fotos porque el resultado desde ahí arriba es increíble.

Zona de juegos infantiles en el Hotel Marlen. Foto: Virtudes Sánchez

Zona de juegos infantiles en el Hotel Marlen. Foto: Virtudes Sánchez

 

En cuanto al hotel en sí, destaca principalmente por su cercanía a la playa, su buen cuidado, la amabilidad de los trabajadores, la comodidad de sus amplísimas camas (el mejor sueño que he tenido en mucho tiempo. ¡Tremendos colchones!) y la excelente preparación para recibir a familias con niños, incluso bebés.

Dispone de una amplia sala de juegos en la parte alta y una sala donde las madres pueden preparar la comida de los niños durante las 24 horas del día. También cuenta con un salón para recibir congresos y exposiciones y una terraza preciosa desde donde se ve el mar de la Praia do Farol.

Amplia variedad de bizcochos en el desayuno del Hotel Marlen. Foto: Virtudes Sánchez

Amplia variedad de bizcochos en el desayuno del Hotel Marlen. Foto: Virtudes Sánchez

 

El desayuno se sirve en el restaurante que el hotel tiene en la terraza y donde también se puede comer o cenar. Si no te gusta hacer todo en el hotel, hay otro local al lado donde se pueden comer platos caseros, las típicas cadenas de comida rápida, algunos sitios de calidad y una lanchonete que te vendrá fenomenal si quieres tomar algo entre horas o comprar tus propias bebidas y picoteos.

El Hotel Marlen cuenta con un servicio disponible para recién casados que es más utilizado por los brasileños que por los extranjeros por el propio concepto en sí.

La gerencia está dispuesta a hacer todo lo que los novios pidan, pero resulta que los novios brasileños piden casi siempre lo mismo: que la cama tenga cortinillas cubriendo de arriba a abajo, pétalos de rosa, champagne y algunos otros cuidados que, sin ser caprichos lujosísimos, pueden hacer las delicias de los recién casados.

MÁS FOTOS: Hotel Marlen, al lado de un paraíso llamado Praia do Forte

LOCALIZACIÓN Y RESERVAS



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