Aprovechando que termina 2014 quiero poner en práctica por escrito una costumbre que está muy extendida en Brasil. Y diréis que en vuestros países también se hace y que estoy cayendo en una generalización sin sentido.




Puede ser, no os voy a quitar la razón. Sin embargo, como amante y observadora de la realidad brasileña que me considero, debo decir que uno de los hábitos saludables que más me llama la atención entre los brasileños es el de agradecer. Agradecer por estar vivos, por tener salud, familia, amigos, un trabajo con el que mantenerse o simplemente agradecer por ser feliz o por tener la oportunidad de intentar llegar a serlo.

Puesta de sol en la Ponta do Xareu de Itacaré. Foto: Virtudes Sánchez

Puesta de sol en la Ponta do Xareu de Itacaré. Foto: Virtudes Sánchez

 

Independientemente de las motivaciones religiosas detrás de todo esto, que las hay, creo que no está de más echar la vista atrás y valorar lo que se tiene o simplemente, lo que se es.

Nada más lejos de mi intención que hacer una reflexión filosófica de la existencia, pero sí quiero dar las gracias de corazón a todos los que este año habéis hecho posible que mantenga la ilusión y la motivación por un proyecto.

En lo profesional, 2014 ha sido un año en blanco para mí. Creía que iba a morir de tristeza alejada durante meses de la redacción de un medio de comunicación (¡llevo metida en ellas desde que tenía 19 años!) después de que la crisis se llevara por delante a todo el equipo de uno de los periódicos nativos digitales con más éxito de este país. “No pasa nada, ¡no hay que llorar!”, dije con la sonrisa abierta y los ojos empapados cuando salí de la nueva oficina de Lainformacion.com.

Y no, no hay que llorar y ¡claro que no pasa nada! Inmediatamente me puse manos a la obra: tenía un blog que profesionalizar y una tesis doctoral que empezar a escribir… ¡Listo!

En breve comenzaría el bombardeo mediático previo al Mundial de Fútbol… ¡y se celebraba en Brasil! No podría ir, aunque confieso que lo intenté y tuve la opción de liarme la manta a la cabeza y marcharme a cubrirlo como ‘freelance’, pero algo me decía que era mejor esperar (en parte, la derrota de España en la primera fase me acabó dando la razón).

Me quedé en Madrid, cambié el diseño de esta humilde página web y comencé a escribir prácticamente a diario. Tampoco me sobraba el tiempo, el análisis de contenido de mi tesis me quitaba muchísimas horas y algunas otras colaboraciones, también (porque todo este ajetreo sea posible, GRACIAS).

Grafiti de David Luiz en la favela Vila da Canoa de Río de Janeiro. Foto: Virtudes Sánchez

Grafiti de David Luiz en la favela Vila da Canoa de Río de Janeiro. Foto: Virtudes Sánchez

El mes de junio se cerró con una subida de más del 60 % en accesos a Brasil, Más Que Fútbol respecto al mes con más visitas del año anterior. ¡Qué felicidad! ¡Cuánta alegría! No ganaba nada con eso (muchos, empezando por mi madre, todavía me lo preguntan) pero suponía un impulso para seguir adelante.

Que gente anónima, totalmente desconocida para mí, que en muchos casos ni siquiera habla el mismo idioma (el traductor de Google es maravilloso) se interesase por leer lo que cuento (algunas veces chorradas) me llena de orgullo y me da energía.

Para mi es un reto, como lo es resolver las dudas de la mayor cantidad de gente posible. Muchos me escribís preguntándome sobre cosas que también desconozco.

Por ejemplo: cuántos jugadores extranjeros puede utilizar un equipo brasileño al mismo tiempo, cuáles son los mejores campings de una zona súper concreta de Espíritu Santo o cómo hacer si una empresa brasileña te debe dinero pero te trasladas a Reino Unido, no quieres perderlo y al mismo tiempo necesitas cambiarlo a libras esterlinas. ¡Madre mía! Inmediatamente me pongo a buscar, ir a la fuente original si es posible (máxima de esta profesión tan desprestigiada y tan necesaria para el buen funcionamiento de una sociedad democrática).

A veces consigo buenos resultados y otras no. Perdonadme si no he sido capaz de responder a todas las preguntas y gracias por despertar en mi la curiosidad sobre cosas que, de otra forma, ni me hubiera planteado.

Acabó el Mundial, pero yo necesitaba más. No sé si diría más éxitos, porque la posibilidad de fracasar en medio del camino siempre es posible, pero sí más ilusiones. ¡Allá vamos! Desplegué todo un trabajo de producción que me llevó algunos meses pero que finalmente se tradujo en un maravilloso viaje a Brasil.

Quería, y al mismo tiempo necesitaba, ampliar y mejorar los contenidos relacionados con turismo. Este no es un blog de viajes exactamente, pero jamás rechazaré la posibilidad de ayudar a los lectores, aconsejarlos y hacer que crezca en ellos la voluntad por conocer lugares increíbles.

Farol da Barra en Salvador de Bahía. Foto: Virtudes Sánchez

Farol da Barra en Salvador de Bahía. Foto: Virtudes Sánchez

El pasado mes de noviembre y en circunstancias un tanto extrañas, puse rumbo a este país que tan feliz me hace. Fui sola y con miedo (todos tenemos debilidades), pero encontré a un montón de personas dispuestas a ayudarme. A todas ellas, ¡GRACIAS!

Pasar mucho tiempo solo con mis pensamientos me ayudó a estar siempre atenta, a no perderme ninguna de las lecciones que Brasil me ofrecía. Si no tenía compañía, salía y la buscaba. ¿Cómo no hacerlo? Quería exprimir hasta el último minuto de mi viaje.

Siento, y este sentimiento es muy fuerte, que estuve bendecida por la suerte. No hace tanto tiempo, una ‘fitness’ adicta como yo, Pilar, posiblemente la psicóloga más inteligente de Madrid, me repetía: “Tú sigue tu intuición que tienes una estrella”. No sé si una estrella o como dirían en el fútbol regional, una flor en el culo (con perdón), pero por haber vuelto a casa sana y salva, GRACIAS a quien corresponda…

Mi mensaje de despedida a Bahía. Foto: Virtudes Sánchez

Mi mensaje de despedida a Bahía. Foto: Virtudes Sánchez

Cuando terminó el viaje, y con muchísima pena y cansancio, regresé a España. Empecé a escribir, principalmente sobre alojamiento, transporte, seguridad y algunas curiosidades. De Brasil, además de lecciones de vida, traje ideas suficientes para alimentar este blog durante varios meses más.

Por el momento, acaba (acabáis) de darme otra alegría. A falta de dos días para que empiece 2015, Brasil, Más Que Fútbol ha batido el récord de visitas de junio. Es decir… ¡se ha leído más en diciembre que en el Mundial! Hay que tener en cuenta que el hecho de ser un blog dedicado a Brasil, unido a algunas lecciones de posicionamiento que he aprendido gracias a mi profesión, permitían a esta página colarse entre los sitios más buscados en Google según un determinado grupo de palabras (SEO, ¡te amo!)

El motivo por el que acabamos el año mejor que en una época tan especial para Brasil es la fidelidad de quienes han conocido o están conociendo este proyecto. A todos, a los antiguos amigos y a los nuevos, ¡GRACIAS!

Gracias también a los compañeros periodistas (y a los que no lo son) ‘apaixonados’ por Brasil. He descubierto que en mi propia profesión, que adoro pese a todo, existe un importante número de loquitos que tienen los mismos gustos tropicales que yo. ¡Me encantáis! Y gracias también a quienes me escribís para proponerme ideas y proyectos, colaboraciones y a quienes me dais contactos y sugerencias para ayudarme en este camino. Estaré eternamente agradecida, de corazón.

¡FELIZ 2015!

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