He estado a punto de utilizar el verbo agarrar para que los amigos argentinos no se rían de mi, pero bueno… coger, agarrar, usar, pedir un taxi… ¡es lo mismo! 🙂 El caso es que en Río de Janeiro hay algunas formas de moverse en taxi que son más seguras que otras. Internet, como casi siempre, nos sirve en este caso no solo para ser menos vulnerables sino también para ahorrar dinero.



Si coges un taxi en la calle, difícilmente sabrás si el taxista es serio o no. No tienes ni idea de con quién te vas a meter en el coche. Dependes de él al 100%. Si te quiere estafar, te estafa. Si te quiere violar, te viola. Si te quiere llevar a tu destino, te lleva y, si no, no… ¿Qué hago yo para reducir estos riesgos? Siempre que puedo pido un taxi con mi smartphone.

Un taxi parado en la favela del Complexo do Alemão de Río de Janeiro. Foto: Saulo Cruz

Un taxi parado en la favela del Complexo do Alemão de Río de Janeiro. Foto: Saulo Cruz

 

 

 

 

 

Hay un montón de aplicaciones que funcionan bien en Brasil, sobre todo en las grandes ciudades. En dos minutos lo tienes en la puerta o donde lo hayas pedido y te dicen el nombre del taxista, su número de licencia, su teléfono de contacto y absolutamente todos los datos que necesitas para que, si pasa algo, cualquiera pueda saber con quien estás.

A veces yo hago un pantallazo de todo esto y se lo mando a la persona con la que me voy a encontrar. Vale que puede parecer exagerado y que, cuanto más tiempo estoy en Brasil, menos lo hago. A lo mejor me estoy tranquilizando demasiado. Creo que es bueno que si has quedado con alguien le pases esa información por si acaso, pero vamos… no deja de ser posiblemente una exageración 😉

Sabes lo que te tienen que cobrar antes de subirte al taxi

Algunas aplicaciones te dicen, antes de confirmar la reserva del taxi, lo que te va a costar. Por ejemplo, ir de Copacabana (Avenida de Copacabana, 308) a Barra da Tijuca (Olegario Maciel 231) con EasyTaxi tendría que costarte entre 44,92 y 59,55 reais (entre 11,92 y 14,90 euros aproximadamente. Depende de cómo esté el cambio).

Teniendo esta información evitas que el taxista se aproveche de que seguramente no tendrás ni idea de cuánto es lo normal…

Con la aplicación EasyTaxi y otras semejantes puedes saber lo que te costará la carrera antes de pedir el taxi.

Con la aplicación EasyTaxi y otras semejantes puedes saber lo que te costará la carrera antes de pedir el taxi.

Ya me ha pasado. El otro día cogí un taxi de Copacabana a la rodoviaria Novo Rio, aunque lo pedí con esta aplicación, el tipo me dio un par de vueltas extrañas. Me hice la ‘esperta’, como dicen los brasileños, y le dije: “¿Estás seguro de que es por aquí? Nunca he venido por este camino…” Y él me respondió: “Ay, perdona, es que soy nuevo en esto. No es que me esté intentando aprovechar de ti, es falta de práctica. ¿Cuánto te cobran normalmente por este trayecto?” Y yo, como si lo hiciera todos los días, le dije mientras rezaba porque me llevara a la estación y no a otro sitio: “No más de 35 reais”. ¡Ya lo había visto en la app! Si no sería incapaz de saber lo que podría costarme 😀 Me cobró 35 reais me pidió perdón, me dio un abrazo y me deseó buen viaje. Tudo bem!

UBER y los taxis tradicionales

En mi último viaje, nada más llegar de España cogí un taxi en el aeropuerto internacional de de Galeão hacia Copacabana. En el camino, un arrastão. Es decir, ladrones robando dentro de los coches aprovechando el atasco. El taxista me dice: “Ves… a los taxis nos repetan todavía, pero a esos coches negros de UBER los atracan”.

Me quedé pensando: “¿Lo dirá para que no utilice UBER o será verdad?” Después de darle vueltas al asunto pensé que un taxi de UBER tiene las mismas posibilidades que un coche normal de ser atracado, ni más ni menos. Incluso los taxis no están a salvo del todo de este tipo de circunstancias.

Uber también te dice lo que vas a gastar antes de usarlo en Río de Janeiro.

Uber también te dice lo que vas a gastar antes de usarlo en Río de Janeiro.

 

Este fin de semana he usado un UBER en Río de Janeiro por primera vez. El precio, casi la mitad que en el camino de ida con un taxi normal. No sentí inseguridad, para nada. Al contrario. El coche era mucho más confortable, cristales tintados (como la inmensa mayoría aquí), un conductor simpático, educado y gentil que me ofreció agua y caramelos… nada que objetar. Pensé: “A partir de ahora solo UBER, economizo y puedo ir a más sitios con lo que me ahorro”.

En este caso también sabes quien te lleva y quien te trae. Si pasa algo por el camino, todo está controlado por la aplicación que, por otro lado, tiene una mentalidad más moderna y digital. Conozco casos de gente que se ha quedado sin trabajo y se ha convertido en conductor de UBER. Gente seria y responsable.

 

En definitiva, por mi propia experiencia, mucho mejor coger un taxi, tradicional o no, con una aplicación móvil que en la calle. Aunque tenga taxis en la puerta del sitio donde estoy, prefiero hacer una reserva con EasyTaxi o 99taxis o cualquier otra. Así por lo menos sé con quien voy y cuánto me tiene que cobrar. Si llegas a tu destino y resulta que es más de lo que te decía la app es porque te han dado una vuelta. ¡Reclama!

NO TE PIERDAS:

5 situaciones desesperantes que te pueden ocurrir dentro de un taxi en Río de Janeiro

15 pequeñas imprudencias que pueden arruinar tu viaje a Brasil

Las zonas de Río de Janeiro donde más robos se producen

Río de Janeiro: 10 playas paradisíacas que no son Ipanema y Copacabana

– ¿Es seguro o peligroso viajar solo a Brasil?

Las 13 normas de seguridad básicas para moverte en Brasil



Comments

comments